Me gusta tu suspiro
Porque encuentro tu sonrisa.
Me gusta tu suspiro
Porque es el aire que compartimos.
Me gusta tu suspiro
Porque sin tocarnos
Nos conectamos.
Me gusta tu suspiro
Porque te siento vivo.
Me gusta tu suspiro
Pero me encuentro absorvida.
Me gusta tu suspiro
Pero no encuentro el mío.
Me gusta tu suspiro
Pero mi aire se convierte en tuyo.
Me gusta tu suspiro
Pero siento que no vivo
Sin tu suspiro.
domingo, 2 de junio de 2019
martes, 12 de febrero de 2019
El Viento
Háblame que de lejos el viento
sopla.
Háblame de lejos que el viento me
acompaña.
Háblame lejos, que el viento me
acerca tu voz.
Háblame, allá a lo lejos, que el
viento me acerca a vos.
lunes, 5 de marzo de 2018
Un día soleado
Un día soleado, de esos en que el cielo azul resplandece. Camino sola. Sin nubes. Lo aclaro como si tuviera una importancia en sí misma. Estoy conmigo. No sé tampoco si es la palabra soledad; en realidad creo que es la A, que me irrita. Lo digo porque no me intimida pero me siento impulsada a tener que aclararlo. Me siento a la defensiva.
Camino con un short, sí bien corto y qué, una musculosa que dejo entrever mi corpiño, también. Camino conversando el camino, reviso todo. Alguna calle cortada por alguna construcción me obliga desviarme. Semiperdida por donde pasar hago caso omiso sigo a la manada. Miro: son todos hombres. Pero continúo como si el prejuicio no me invadiera, me acomodo la mochila en la espalda. Adelante policías de todos los colores ayudaban a restituir el tránsito. Sentí un pellizco, en el ¡CULO! Giré la cabeza de inmediato. El uniformado de azul se reía y apoyaba su sucia mano en su chaleco protector. Lo miré hasta que me esquivó. Dejé que la manada pasara y la atravesé. Sobre una puerta, cuatro uniformados parados con mirada fija. Me dirigí a la mujer. “¿Lo vio?” Dije señalando hacia atrás, incluso sabiendo su respuesta. La mujer de gorra a penas me miró. “¿No pueden hacer nada?” le pregunté inútilmente, y de manera inocente. “No puedo hacer nada” me respondió con una sonrisa irónica. Casi sin pensar pregunté realmente de manera sincera con intenciones de obtener un conocimiento revelador: ¿Para qué están? Esperaba algo así como una definición de diccionario. Con seriedad me respondió de manera inquebrantable: “Para ayudar y restablecer el orden social” Y entonces, “¿Por qué no me ayudan?” “Porque no pasó nada” “¿O sea que van a esperar a que pase algo? ¿No se supone que están para prevenir?” Mientras, se alejaba con sus compañeros que apenas me dirigieron la mirada. Me dijo sin gritar. “Porque no pasó nada” y apoyaba sus manos sobre el chaleco protector.
jueves, 28 de diciembre de 2017
Año nuevo no implica vida nueva
Prometo
ser feliz a pesar de todo.
Como
si una corriente me invadiera, la angustia llenó mis venas, con una tristeza
casi indisimulable, me acerqué a trabajar. Como máquina nos movemos y andamos,
como rutina que comienza y difícilmente frena. Hoy descubrí que me detuve a
pensar… a pensar en: hoy trabajo.
Como
un balde de agua que me cayó encima, me alegré instantáneamente, pero casi a
lágrimas entendí la cuestión. Comprendí qué era lo que me sucedía. Porque a
veces nos encontramos en esa rutina diaria que acríticamente accionamos y no
sabemos el final, y solo resolvemos con seguir; entonces, ¡Tengo trabajo! dije.
Y en un fin de año tan adverso, en el que el cambio fue eje de la rutina, me
alegré de poder continuar. Pero mi alegría no era completa, la tristeza me
invadía porque así caí en la cuenta que como yo, compañeros, amigos y desconocidos,
a montones caminaban… caminaban a su trabajo como un día más para llegar a ser
informados que en tan sólo tres días no sólo ellos si no canales enteros dejarían
de funcionar. Así me viene la angustia individual, de cada uno, 2, 3, 4… 178,
179, 180, ahora desempleados, que en un sistema que no le da oportunidades a nadie,
deben reestructurar sus vidas y familias para seguir; a su vez, la angustia colectiva,
social, de perder voces, de perder imágenes que abren ventanas al mundo y el
vaciamiento tan increíble de contenidos que anula el derecho a Libre Expresión.
Y a
pesar de este fordismo que en lo personal me distrae, encuentro las palabras y
escribo lo que pienso, porque creo fervientemente que, la única lucha es la que se abandona. El que calla otorga. Que unidos venceremos.
Y
sostengo que: la comunicación es la
primera de las bases, porque la información
hace el conocimiento, éste a la libertad.
CONSTITUCIÓN NACIONAL ARGENTINA
Artículo 14- Todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio; a saber: De trabajar y ejercer toda industria lícita; de navegar y comerciar; de peticionar a las autoridades; de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino; de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa; de usar y disponer de su propiedad; de asociarse con fines útiles; de profesar libremente su culto; de enseñar y aprender.
Porque
se vienen tiempos ásperos, porque la Educación
pública me enseñó lo que soy, y me enseñó que la mejor arma es el
pensamiento, el pensamiento crítico,
pero que uno sólo no puede, que la construcción colectiva ayuda a la pluralidad, a la diversidad, a la lucha. Que
solo unidos los problemas individuales se convierten en cuestiones sociales y
así las banderas se visibilizan. Por esto y he decidido no callar, y abrir mi
pequeño espacio a la discusión. A ver qué sucede afuera, y qué le sucede al
otro.
NUNCA
MÁS
jueves, 22 de junio de 2017
Construyamos un castillo
Como raíces
Trazamos huecos.
Como hormigas,
Caminamos
Como sin saber
Andamos
Como sin querer
Lloramos.
Y resbala la tierra húmeda
Que nos avalancha.
Construyamos un castillo
Sin princesas ni condes
Donde todo brille
Y deba limpiarse
Y podamos hacer
De si
Lo que os antoja.
Re posteo una poesía vieja para remarcar un poco lo que significa hacer lo que a uno le gusta:
sábado, 8 de abril de 2017
Quiero escribir
Quiero escribir.
Quiero escribir en todos lados.
En la pared
en una equina
en la mesa
en un baño público
que se encuentra en desuso de un bar.
Quiero ver escrito todo
pero ya no en los libros
para que no queden encerradas
quiero ver las letras en el piso
en la cama
en el árbol, en las hojas.
Quiero jugar a ser un niño
escribir con crayón
y fibra
y corromper los espacios blancos
para llenarlos de letras inconclusas
palabras sin significados
y mi nombre en capicúa.
Pero a la vez, no quiero olvidarme
de escribir como un sabio anciano
quien escribe con letras dudosas
y frases filosóficas,
Quiero escribir sabiendo
que esas pocas palabras
significan todo lo que siento.
Quiero escribir con lápiz
con birome
y tal vez también
con pluma.
Quiero entintar el cielo,
la almohada y la espada.
Quiero escribir en mayúscula,
en cursiva e imprenta;
con máquina de escribir
con un teclado
o con pantalla táctil,
Pero quiero escribir
en pizarrón y con tiza húmeda
mancharme las manos y que al tiempo
las palabras resuenen
brillantes.
Quiero escribir
y ensuciarme las manos.
Quiero escribir
con todo
y en todos lados.
Quiero escribir
porque escribiendo se piensa
se dice y se siente.
Quiero escribir
porque escribiendo
se lucha.
Quiero escribir en todos lados.
En la pared
en una equina
en la mesa
en un baño público
que se encuentra en desuso de un bar.
Quiero ver escrito todo
pero ya no en los libros
para que no queden encerradas
quiero ver las letras en el piso
en la cama
en el árbol, en las hojas.
Quiero jugar a ser un niño
escribir con crayón
y fibra
y corromper los espacios blancos
para llenarlos de letras inconclusas
palabras sin significados
y mi nombre en capicúa.
Pero a la vez, no quiero olvidarme
de escribir como un sabio anciano
quien escribe con letras dudosas
y frases filosóficas,
Quiero escribir sabiendo
que esas pocas palabras
significan todo lo que siento.
Quiero escribir con lápiz
con birome
y tal vez también
con pluma.
Quiero entintar el cielo,
la almohada y la espada.
Quiero escribir en mayúscula,
en cursiva e imprenta;
con máquina de escribir
con un teclado
o con pantalla táctil,
Pero quiero escribir
en pizarrón y con tiza húmeda
mancharme las manos y que al tiempo
las palabras resuenen
brillantes.
Quiero escribir
y ensuciarme las manos.
Quiero escribir
con todo
y en todos lados.
Quiero escribir
porque escribiendo se piensa
se dice y se siente.
Quiero escribir
porque escribiendo
se lucha.
sábado, 25 de marzo de 2017
Crónica de un 24
Empezar
una mañana diferente y similar a otras. Una luz clara se distribuye en las
calles, las sombras se escogen y desaparecen. Miro una pared blanca que anula
la vista a pocos metros, por momentos la confundo con una neblina, pero es el
llanto de unas gomas quemadas al grito del amanecer. Abro la puerta y vuelvo a
entrar, un pañuelo en la cara nunca puede faltar. Salgo con paso firme
recordando que un año atrás se izaba la bandera equivocada, azul y roja, llevaba
impresa unas estrellas que producían la única sombra y la última noche.
Fuegos
artificiales iluminaban el día marcando el camino, con mochila al hombro me
digné a comenzar, en ambas manos sostenía una bandera enrollada. A unas pocas
cuadras la masividad acechaba. Allí fui uno más. La unidad se resuelve como el
uno a uno. Con careta o sin careta los rostros de todos modos no se distinguen,
no hace la diferencia quien es primero. Como embudo parecía que el matadero sería
generoso, no había dudas que habría lugar para todos. Con ojos vendados tampoco
nos hubiéramos resistido, porque siempre se camina hacia adelante.
Una
tormenta se avecina, es la sonrisa masiva. La lluvia de lágrimas y suspiros
perdidos. Es una contradicción de energías, un “seguiremos” y un “nunca más”.
Repetiremos para no repetirlo. Es un silencio a gritos. Cambian los pasos para
que las calles se muevan, para que la memoria recuerde, para que la verdad
exija y para que la justicia exista.
Me
despierto. Me golpean el hombro e izamos la bandera. Las ideas no se matan,
recordaba a mi abuelo repetirme cada año. Incluso sabiendo lo que sucedería,
sigo pensando en que camino con la corriente. Sesenta mil ojos cerrados son lo
que te definen. Si no difumina el problema quitar o agregarle números, es lo
que distingue la era.
Sonreírle
a la memoria, tocar el tambor y bailar con alegría no significa, ni cercano,
haberlo superado. A veces las lágrimas no alcanzan, y la felicidad es su
superadora combativa. Y entonces aparecieron, me pregunto si suficiente, dando
vueltas a la plaza, caminando de la mano y cubriéndose el pelo con un pañuelo;
tal vez tampoco alcance. Será tal vez, nunca suficiente, pero sí
re-evolucionario que el día que se vacíen las casas y se llenen las calles se
pueda dar fin en un canto unísono que; siguen y seguirán ¡Presentes! ¡Ahora y
siempre!
Yo
sigo pensando: Hoy, el día más patriótico.
lunes, 9 de enero de 2017
La Capucha y Yo
Un
día nublado y una caminata fría. La capucha, yo y el viento. Zapatillas que por
fin no mojan mis pies, pero una humedad que acerca el frío a mi piel. La
transpiración que produce el aliento de un mal momento. Las palabras que digo
son mejor que lo que siento, y aún mejor que lo que puedo mostrar.
¿Cómo
hago para hacer como si nada pasa? ¿Cómo hago para confiar en una Argentina que
no le queda nada? Con un Presidente en la cabeza que no hace más que producir individuos
desiguales y egoístas. “Una máquina de pobres” dice mi vieja que se llamaba el
programa de TV que ayer pasaban. Se desvanecen los sueños y los deseos. ¿Cómo
hago para creer que puedo? ¿Cómo seguir?. Me sentiría mal si soy una exiliada
por motus propio, pero… ¿Tiene sentido quedarse en un lugar que te destierra? ¿Qué
te pincha el globo y que tiene de muñeco un presidente que siquiera él tiene el
mando? ¿Qué tan solo es la cara visible de un capitalismo que no deja de
distanciar las ya diferencias sociales?
¿Qué
mejor manera de representar la censura que tener un edificio cultural
encerrado? Qué me queda a mí entonces que luchar, que irme, que caminar bajo la
lluvia como si nada pasara. El frio invernal que se acerca y los aumentos de
gas; y mi sudor interno que hierve y que invita a que me devore todo; todo lo
que está mal, la injusticia y, la Impunidad de saber que se me va de las manos,
que me sobrepasa por millares y que derrocando a uno solo, solo encontraré algo
peor.
Por
mucho que quiera a la Argentina no puedo pelear en una lucha que se dieron por
vencidos; el problema de la democracia diría, es que es decisión de todos (o
casi todos). Por no estar de acuerdo no puedo soportar sus consecuencias.
Camino saltando charcos. Aguantando la furia que se convierte en una tristeza
desgarradora, por saber, que todo esto surge del mismo lugar. Camino y
encuentro un “Nunca más” que se desvanece por la lluvia, por los pisotones y
por los olvidos. Por no recordar de dónde venimos, es que ahora, no sabemos a
dónde vamos y que no podemos reconocer que esto es un completo y cíclico Dejá vu.
¿Cómo
hago entonces, para decirle a mis viejos, que no encuentro laburo? Que no
encuentro laburo porque no me animo a mandar un Curriculum (CV) a un Centro
cultural, como el CCK (Centro Cultural Kirchner) o tantos otros, porque están
pidiendo puestos que hace menos de dos meses fueron abandonados por otros
profesionales. Cómo se hace para solicitar ese puesto en el que personas
mayores o no que yo, con mayor o menor conocimiento, dejaron porque fueron
expulsadas por ellos mismos, por una persecución ideológica. ¿Cómo hago para
hacer caso omiso a esto? Al fin y al cabo son, de alguna manera, compañeros… que
se encuentran a la par ¿Y cómo haría incluso para ir a trabajar en un puesto que
antes fue ocupado por otros, un puesto en el que sé que me estarían vigilando?
Donde se solicita en el anuncio buena presencia y sumisión ideológica. Porque
“divide y vencerás” dicen… Y si pensamos nos desemplean, y si hacemos huelga
tal vez nos persigan.
Pero
nada produce más dolor que:
1.
Banderas
de los Estados Unidos en la Casa Rosada un día tan sensible como el 24 de
Marzo. Día de la Memoria, Verdad y justicia, a la chota, Macri, justamente con
una Verdad inigualable pensó que sería bonito Recordar restablecer los lazos
con nuestros enemigos un día como este.
2.
Teatro
Argentino enjaulado y, adentro, una lucha silenciosa; Unas palabras que piden a
grito ser leídas: Inestabilidad laboral.
¿Cómo hago
entonces, les preguntaré a mis profesores, para usar el medio y predicar mejores
tiempos? ¿Cómo harían, les pregunto, para no ser tan posmodernos?
Y llego a la puerta de mi casa, sin mejores
noticias; y mi reflejo es solo lo que tengo. La lluvia corre. En lo único que
no dudo es en la capucha. Yo. Y el viento.
jueves, 5 de enero de 2017
El Artista (2012) Hazanavicius Michel
¿Cómo
pensar una película sin música? ¿La música implica también una construcción en
tanto banda sonora? ¿En qué momento el sonido se transforma en música? ¿Y
cuándo ésta deja de ser tal para convertirse en recurso dramático?
Retrocediendo
a los orígenes del cine y al cine mudo en específico, me encontré con una
película más bien moderna: El Artista.
Película que pretende reencarnar una época fundamental en la Historia del Cine,
pero culmina en una producción descontextualizada y desestimada de lo que en
realidad implicaba.
La
falta de sonido, por aquellas épocas, no era una cuestión estética sino más
bien una limitación técnica. La música en vivo, no era una simple y llana
“musicalización de la imagen”. Incluso los diálogos no dejaban de estar
presentes, lo hacían mediante carteles que aparecen entre plano y plano. En el
caso de El Artista, el director
decide realizar una representación del cine mudo, dando por resultado no una revalorización,
sino, por el contrario, una mera copia del modo. Es decir, copia los recursos y
las limitaciones que en su momento fueron técnicas, y ahora podrían ser
aprehendidas de modo que se resignifique lo no-sonoro y la musicalización como
mero acompañamiento.
Esto
último hace que la película sea leída como un film al cual la falta de una
construcción sonora produjo un agregado, un poco pastiche de una música, irónicamente, a una Película muda. En la actualidad y con la acontecida Historia del
Arte, es casi imposible no leer un sonido como parte de una construcción
estética y sonora.
De
la misma manera, da la espalda a lo propio, los interítulos se encuentran en
inglés siendo una coproducción belgico-francesa. No se hace un anclaje
contextual de lo que implica filmar en Francia (o Bélgica), o incluso de lo que
implicó para éste caso específico. Con esto me refiero a que nohay rasgos que
lo vinculen con una época o región en particular, pudiendo haberse rodado en
Estados Unidos o en el año 1950 que podría haberse realizado de la misma
manera. Habla de por sí de un desanclaje por parte del realizador, con su lugar
y con su industria; dando cuenta un poco de lo que eso representa de manera
global. Filmar hoy en un desentender contextual, donde la hegemonía de la
industria audiovisual comercial se apodera de los usos posibles del lenguaje,
desarticulando el mismo y perdiendo las herramientas y así el poder que en
realidad tiene como comunicador.
http://www.periodismosinafan.com/site/noticias-cine/637-el-artista-no-es-una-pelicula-muda-es-una-pelicula-sobre-el-cine-mudo-y-el-cine-sonoro.html#.WFfzaht97IU
miércoles, 4 de enero de 2017
Llorar para ver
¿Desde cuándo entrar al cine me da ganas de llorar? Tal vez suceda hace tiempo, y en realidad por esto mismo no lo sé, por mi ausencia de hace tiempo por allí.
Entrar por los largos pasillos que te redirigen a las salas entre alfombras bajo mis pies y lados. Y ver, carteles de entre tres metros más o menos, una cantidad de entre quince y veinte películas de las cuales ninguna pero ninguna sea argentina (si quiera latinoamericana), me hizo un nudo en la garganta y me puso vidrioso los ojos.
Sé lo que implica el circuito comercial y cómo funciona la industria cinematográfica, los grandes beneficios que le generan a las salas comerciales el colocar un film nacional u otro, siendo de origen estadounidense, británico o europeo los más. Pero no dar al menos un pequeño lugar a la industria local no hace más que aplacar la ya reducida producción. Incluso ahora se ofrecen promociones para todo el mes de enero los días martes y miércoles, ¿Por qué incentivar la masividad en películas que tienen ya cubierta, o lo hacen rápidamente, la cuota de pantalla? ¿No sería más beneficioso para todos que las producciones locales se encuentren a menor precio, acostumbrando el consumo de las mismas y, tal vez así también, aumentar su demanda? Logrando a su vez, un crecimiento en la industria, con mayor cantidad de producciones, una suba en la demanda laboral y una base mayor de la cual parte la cultura y el arte; con el tiempo la cantidad hace a la calidad.
El problema de todo recae en una situación: El circuito comercial está dado y no puede destruirse así como así, o por lo menos no de un día para el otro, entonces: ¿Qué hacemos con esto? ¿Se puede estar dentro? ¿Y en contra?.
jueves, 3 de noviembre de 2016
Creer
Crear es pensar lo mejor que se te ocurre,
para aborrecerlo mañana
y estar convencido ayer.
Es dudarlo todo
y convencerte de que no hay duda
que podrás cambiar
y como el cine es imagen en movimiento
poder moverte
moverla
y cambiarla.
Crear es ir y venir en un tiempo que existe
y que inventas
(a la vez).
Crear es enamorarte de él
a imagen y semejanza
que se te va de las manos,
que viaja más libre que uno
y que hace lo que quiere
que hace lo que no podes
y odias que lo haga con orgullo.
Es el personaje que nunca quisiste ser
pero es el que quisiste hacer.
Crear es amar lo que odias.
Y sentir miedo
Crear es mentir.
Crear es pensar que el miedo se va a ir
porque estás sola
y llena de personas que no están.
Pero que te persiguen
que pones en una escena
pero se mueven.
Se registra y vuela
se desvanece existiendo
y desaparece si existió.
Crear es volar entre cuatro paredes
es decir lo que sentis sin querer sentirlo.
Crear es estar aislado
del mundo,
de la vida
pero en el medio
del bullicio
de plena peatonal.
Crear es querer creer en que uno puede manipular
pero hay que dejarse llevar
para que las manos crean en lo que crean.
para aborrecerlo mañana
y estar convencido ayer.
Es dudarlo todo
y convencerte de que no hay duda
que podrás cambiar
y como el cine es imagen en movimiento
poder moverte
moverla
y cambiarla.
Crear es ir y venir en un tiempo que existe
y que inventas
(a la vez).
Crear es enamorarte de él
a imagen y semejanza
que se te va de las manos,
que viaja más libre que uno
y que hace lo que quiere
que hace lo que no podes
y odias que lo haga con orgullo.
Es el personaje que nunca quisiste ser
pero es el que quisiste hacer.
Crear es amar lo que odias.
Y sentir miedo
Crear es mentir.
Crear es pensar que el miedo se va a ir
porque estás sola
y llena de personas que no están.
Pero que te persiguen
que pones en una escena
pero se mueven.
Se registra y vuela
se desvanece existiendo
y desaparece si existió.
Crear es volar entre cuatro paredes
es decir lo que sentis sin querer sentirlo.
Crear es estar aislado
del mundo,
de la vida
pero en el medio
del bullicio
de plena peatonal.
Crear es querer creer en que uno puede manipular
pero hay que dejarse llevar
para que las manos crean en lo que crean.
lunes, 18 de julio de 2016
Decir sin querer Decirlo
Colillas viejas en la maseta.
Un parlante sordo
Y un oído que escucha,
La hormiga que pasea
Una mirada esmerada
Que entre agujeros
Encuentra una pared.
Áspera,
De puntos grises.
Una mano que resvala
Y una mejilla que palpita,
Esperando
Un respiro cercano
Que se aleja sin siquiera haberse acercado.
Una lágrima de humo
Que rasguña el pantalón
Una pierna y un tobillo que
A la espera
Encuentran una gota y un soplo desértico.
Esperar sin querer hacerlo.
Decir sin querer decirlo.
Ochenta y dos palabras que no quise hablar,
Que no quise escuchar
Ni escribir
Pensar.
miércoles, 13 de abril de 2016
Conociéndonos
Cosas como éstas son las que uno se olvida cuando automatiza su trabajo, cuando piensa de manera egoísta y no puede descentrarse para ver que el universo es mucho más de lo que uno conoce e imagina, y porque uno no lo sepa no significa nada, en serio, Nada, porque ¡hay tanto por conocer! Esto ayuda a repensar la educación y la manera de enseñar, y que un docente sigue aprendiendo, y que un estudiante no es alumno. (Porque alumno por definición literal significa: Sin luz.) El estudiante va a un aula a aprender y a compartir con el otro, y no existe otra manera, por lo tanto, que construir el conocimiento. El saber no es algo previo e innato, por lo contrario, en el aula el conocimiento somos todos, con nuestras experiencias, vivencias, costumbres e incluso culturas diferentes, y en ese compartir y fusionar es donde aparece un y los Conocimientos.
martes, 17 de noviembre de 2015
Un actor
No entiendo a los actores que se hacen stencil, que se convierten en un medio, Entiendo que quieren hacer arte, Pero ¿Arte ajeno?
Entiendo al actor como rol, como un lienzo que debe ser pintado, una pantalla que en la que debe ser proyectada o una cámara que debe ser manipulada. El actor siente lo que está escrito, y expresa lo que le indican que exprese. No entiendo al actor que quiere ser actor. Entiendo al público que quiera verlos y también entiendo a los directores que quieren o intentan direccionarlos (valga la redundancia), pero un actor ¿Para qué quiere ser actor? Expresando sensaciones ajenas y siendo una herramienta que se suma a otras. Es un elemento editable que puede bien confundirse al cuerpo de un body-panting.
Aprender a dirigir un actor es como aprender a usar una computadora, una cámara, una pandereta o un lápiz. Se debe experimentar y probar. Son herramientas para dar forma a una obra. Son parte de un todo. Son un cuerpo que se agrupa con tecnologías, herramientas creativas y expresivas.
Yo soy una actor, actúo unas palabras que escribo, y sólo represento lo que mi cuerpo siente.
Entiendo al actor como rol, como un lienzo que debe ser pintado, una pantalla que en la que debe ser proyectada o una cámara que debe ser manipulada. El actor siente lo que está escrito, y expresa lo que le indican que exprese. No entiendo al actor que quiere ser actor. Entiendo al público que quiera verlos y también entiendo a los directores que quieren o intentan direccionarlos (valga la redundancia), pero un actor ¿Para qué quiere ser actor? Expresando sensaciones ajenas y siendo una herramienta que se suma a otras. Es un elemento editable que puede bien confundirse al cuerpo de un body-panting.
Aprender a dirigir un actor es como aprender a usar una computadora, una cámara, una pandereta o un lápiz. Se debe experimentar y probar. Son herramientas para dar forma a una obra. Son parte de un todo. Son un cuerpo que se agrupa con tecnologías, herramientas creativas y expresivas.
Yo soy una actor, actúo unas palabras que escribo, y sólo represento lo que mi cuerpo siente.
sábado, 13 de junio de 2015
De un Obelisco querido
A cien metros
de un obelisco que se ilumina internacional
encuentro la oscuridad plena
de una ciudad
que quiere ser Hong Kong.
La luz de un rojo
produce freno al grito
y deja escuchar
tan sólo
una melodía y un susurro lejano.
A pesar de un mal humor,
encuentro con humor
la masividad desordenada;
de una multitud
que sabe es
quivar
se.
Buenos Aires no son, ni mucho
menos muchos
que para masividad
tiene mucho.
Pero en lo único que es
único
es que Aires tiene, pero
no sabe de qué
de una pincelada
de un marrón tierra
del polvo de un baile.
de un obelisco que se ilumina internacional
encuentro la oscuridad plena
de una ciudad
que quiere ser Hong Kong.
La luz de un rojo
produce freno al grito
y deja escuchar
tan sólo
una melodía y un susurro lejano.
A pesar de un mal humor,
encuentro con humor
la masividad desordenada;
de una multitud
que sabe es
quivar
se.
Buenos Aires no son, ni mucho
menos muchos
que para masividad
tiene mucho.
Pero en lo único que es
único
es que Aires tiene, pero
no sabe de qué
de una pincelada
de un marrón tierra
del polvo de un baile.
domingo, 31 de agosto de 2014
Creando
Con un amor abstracto
Que figura una imagen,
Y materializa el cuerpo
De un amor metafórico,
De un corazón lejano
Que teoriza y práctica.
Que ama y dibuja
Un paisaje mental
De un sentimiento morado.
Apagado por un humo
Que hace levitar,
La sangre respirar
de acción dinámica.
Con fuerzas centrifugas
Que contraen los claroscuros.
Un sol amarillo
dibuja sombras de su mismo color
Y retrata partes
que evito olvidar.
Recuerda que siente
Que ama y dibuja
Un paisaje mental
De un sentimiento morado.
Apagado por un humo
Que hace levitar,
La sangre respirar
de acción dinámica.
Con fuerzas centrifugas
Que contraen los claroscuros.
Un sol amarillo
dibuja sombras de su mismo color
Y retrata partes
que evito olvidar.
lunes, 7 de julio de 2014
Tengo
Hoy estoy
Sobre ti
Dentro de ti.
Hoy quiero, lo que no tengo
Y tengo lo que quiero
Pero el universo rota sobre su eje.
Y nada puedo hacer.
Me sentiré queriendo,
Te sentiré sintiendo.
Y con las olas de la mar,
Descubriré al fin.
Que no todo es tiempo
Que no todo es quieto.
Sumergida así
Encontrare tu viento.
Sobre ti
Dentro de ti.
Hoy quiero, lo que no tengo
Y tengo lo que quiero
Pero el universo rota sobre su eje.
Y nada puedo hacer.
Me sentiré queriendo,
Te sentiré sintiendo.
Y con las olas de la mar,
Descubriré al fin.
Que no todo es tiempo
Que no todo es quieto.
Sumergida así
Encontrare tu viento.
domingo, 30 de marzo de 2014
Manuelita consumada
Manuelita vivía en Nueva York,
pero un día se cansó
al preguntar al mundo porqué
el dinero y el poder
no sabían como reaccionar
y ella al consumo no quiso entrar.
pero un día se cansó
al preguntar al mundo porqué
el dinero y el poder
no sabían como reaccionar
y ella al consumo no quiso entrar.
Las manos del mundo
La invención de la palabra se encuentra en nuestras manos. Eso es divertido y eso es peligroso. En nuestras manos está el mundo, el avance de una industria, la evolución de la mente, dominio ¿o demonio? permanente.
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